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Williams Zavaleta Aquino: de Política y otras yerbas

  • A lo mejor le dio Toloache Martita y lo perjudicó todito
  • Cuando lo conocí, parecía inteligente. Hoy, juro que no lo es
  • A LARF, “vale la pena seguirlo de cerca”
  • De Felipe Calderón o AMLO: “Dios nos coja confesados”
  • “… Pero no he encontrado gente buena en Aguascalientes”
  • “A veces pensamos que la gente no nos comprende”
  • “Martincillo, tiene algo parecido a lo de Niurka, pero va que vuela para gobernador”
  • El rey y el poderoso, puede que no tengan razón, pero tienen poder
Me gustan mucho las yerbas, las conozco, las disfruto y las sugiero para un mejor esquema de vida, para una calidad mayor de vida, no se trata de sustituir al médico ni al homeópata ni al naturista ni al alópata, todos ellos tienen su virtud, su gracia, su papel que hay que considerar en este caso.
El esquema de las enfermedades hay que tratarlo con mucha consideración y respeto y no son más que una consecuencia de lo que comemos o de lo que dejamos de comer.
Estamos hablando de cosas que por sistema, por cultura popular la gente conoce mejor que muchos eruditos.
Nos habla por ejemplo de el ajo: “Es una maravilla, entre sus muchas propiedades está la de eliminar hongos, se recomienda para quienes tengan problemas de hongos en los pies, pie de atleta y cosas por el estilo Es un producto que puede propiciar buena salud en la sangre, puede mantener equilibrio en lo que se llaman las enfermedades terminales como la diabetes, el vitíligo (o vitiligio, como se le denomina comúnmente), cuando se consume en cantidades regulares la gente puede estar mejor, se sabe que las culturas   mediterráneas tienen poco problema de ese tipo porque lo consumen regularmente, sobre todo en Italia, en Grecia, que tienen por sistema, comer ajo.

Nos muestra también una planta de “Datura” o “Chamico”, nombres que a la gran mayoría de los mortales no nos dice mucho, pero usamos su nombre común, o sea “Toloache”, seguramente que nadie, o muy pocos, seguirán ignorando lo que esta hierba representa.
“La gente la llama Toloache, Estramonio o Chamico, tiene mucha cuestión de mito pero también mucho de realidad, tiene toxinas que hacen que la gente se desbaste, la que implica que una persona tiene lo que debe tener y al desbastarse, se le quita un poco del poder que Dios le dio y al darle Toloache a alguien, hace que quien se lo da, tenga un mejor esquema, un mejor modo de ver la vida, ve uno más claras las cosas.
Le preguntamos cómo se utiliza esta yerbita y nos responde que en su opinión “el Toloache no debiera utilizarse pero si llegara a hacerse debe ser en dosis muy pequeñas porque es un producto que tiene una gran potencia, hace que la gente se sienta menos comprometida, esto es una cuestión inversa a lo que provocan los afrodisíacos; el afrodisíaco tonifica, y el Toloache destonifica. Independientemente de lo que esta yerba tiene de mito o realidad, de lo que no queda duda es de qué contiene un placebo o propiedad placébica. El placebo es lo que usted considera que le es útil y si lo consume como tal, le va a ser útil, si usted va con el mejor médico del mundo y empieza a dudar de él, el solo hecho de dudar de él, hace que lo que le dé el médico, ya no funcione. Lo placébico es lo que hace que la gente diga que la fe mueve montañas. Y, sí: la fe mueve montañas. Pensemos en el tema religioso, místico o semántico: una religión es una vitalidad: cuando alguien hacen una oración con vehemencia -y aunque muchos lo dudemos-, les da resultados, se sienten hasta virgencitas, inmaculados, pueden concebir siguiendo siendo virgen, es una maravilla”.
El entrevistado lleva consigo una docena de piedrecitas. ¿Para qué son? –preguntamos.
“Es otra maravilla (responde, y no nos sorprende, siendo místico como es), estamos hablando de cuestiones bucólicas, cuestiones del pueblo, lo que se llama filosofía popular; estos cuarzos, son piedritas que hacen que al gente pueda tener lo que muchos nos dicen en sus productos. Por ejemplo, un cereal: nos dicen que tiene 18 vitaminas y 38 minerales; la mayoría de los minerales se obtiene de los minerales, y este es un mineral. Muchas veces no sabemos como aplica el silicio, o el cuarzo, pero tienen propiedades que guardan mucha relación con el magnetismo, con la tierra, en el estar bien asentado en al tierra para poder decir “estoy bien parado”, y estar bien parado implica tener un grado de incertidumbre menor, tener mayores posibilidades y, como dijera un compadre mío, Séneca (filósofo hispanolatino, nacido en Córdoba, en el primer siglo de nuestra era): “Me encantan los doctores, acaban de descubrir una enfermedad que le llaman muerte cerebral, yo les digo a mis médicos que mientras lata el corazón, posibilidades hay”.
RPP.- Y ¿las piedras cómo se “toman”?
“Las piedras no se “toman”, para nada. Pudiéramos suponer que es un esquema tópico, pero la magia no está en la piedra, sino en el esquema singular de hacer con ellas una presión sobre la piel. Otro compadre  mío, que era Nicolás Maquiavelo, decía: “Todos podemos mirar, pero pocos podemos disfrutar el tocar”. Tocar a alguien es una virtud de muy pocos y cuando alguien nos toca aunque sea con una piedra hace que nuestros músculos, que nuestras arterias, se muevan. Moverse duele, no moverse mata y cuando un movimiento se da así, es que entra en acción lo que está desactivado”. 
RPP.- ¿Qué estudios tiene usted y que se considera?
“Me considero una persona de pueblo, no me considero alguien que sepa mucho, estoy en una cuestión de observar, aprender; mis observaciones llevan mucho de mis inferencias, porque siempre me gusta caminar, camino mucho, me encanta y lo hago mucho porque tengo mis pies planos, pero lo hago por una condición: quiero caminar mientras pueda, porque es una situación muy singular, pero al ir caminando veo plantitas, disfruto del aire, veo personas, y me encanta una cosa maravillosa de Aguascalientes, no del país; cuando yo llegué se me dijo que hay gente buena, cielo bueno, agua clara, he visto el cielo bueno, el agua clara, pero no he encontrado gente buena, porque aquí se tiene una costumbre diferente a todos lados. En todos lados yo acostumbro saludar y aunque la gente no me conozca me contesta y aquí, si no te conocen, te “escanean” y no te contestan.
“Es una situación que yo digo, quiero encontrar gente buena. Por supuesto que la he visto, pero sigo enclaustrado en la situación de que necesito ver esa maravillosa gente; que la hay, pero que no he tenido la virtud de encontrarla”.
Zavaleta se autodefine místico, a veces muy obvio, “tengo la mente abierta, tengo una serie de cuestiones muy singulares y hay algo muy peculiar, muy pocas gentes me comprenden. En su última obra Gabriel García Márquez, “Memoria de mis putas tristes”, dice: “tuve pocos amigos, de ellos pocos se dieron cuenta que olía mal y que razonaba peor”. Y en ese entorno nosotros a veces pensamos que la gente no nos comprende, pero somos intolerantes, somos absurdos, somos inconvenientes, no podemos asimilar cosas. En todos los esquemas de la vida, por ejemplo, si estoy en un mundo democrático, si gano es democracia, si pierdo es fraude. Y ese tipo d e cosas las manifiesto y muchas veces a la gente no le gusta platicar conmigo, porque estoy anacrónico o estoy fuera de onda.
No nos gusta que nos digan cosas, por esa razón Platón decía: “Justo es lo que te conviene, justicia, lo que conviene al más fuerte”. Y en ese tenor acabamos. -“Dime lo que quiero escuchar peor no me hables de las cosas que son absurdas”. Si hablamos de la cuestión religiosa, reaccionan siempre violentamente cuando dan una versión distinta a la que ellos tienen. Lo que yo digo es que cualquier versión: mil, dos mil, sobre un mismo hecho, no cambian los hechos.
“Retomemos el toloache” –le pido.
“Muy pocos lo conocen. Recientemente, en un programa de televisión me tocó hablar de otra planta maravillosa, mítica y leyéndica y todo lo demás, que es el peyote: la sorpresa enorme fue que de cada cien personas que hablamos de peyote o de toloache, no las conocemos. El esquema maravilloso de conocerlas nos favorece, porque al no conocer un peyote, cualquiera nos da tamales de chivo, aunque están sabrosos, pero dicen que no sirven. (Muchas personas compran una variedad de biznaga o cactus suponiéndolo peyote, aunque la biznaga también tiene sus propiedades) Pero es bueno que la gente sepa distinguir, que sepa que el peyote, el toloache, la misma semilla de biznaga, que es muy tóxica, tienen sus inconvenientes. Muchos inconvenientes.
RPP.- No se cultiva el toloache.
“No hay necesidad, porque es de las malas yerbas.  Si alguien quiere tener una plantita de estas, ahí donde está un panteón que se llama Jardines Eternos, cerquita de la parada del camión hay tres o cuatro plantitas para que lleven, ahí están”.
RPP.- ¿Que es lo que se utiliza de la planta del toloache?
Se usa la semilla fundamentalmente, pero si usted se da el gusto de darle el golpe (olfatearla), verá cómo huele el toloache. El toloache es una situación maravillosa, como le dice El Quijote en la obra de Cervantes a Sancho, cuando iba a hacerse cargo de la prometida ínsula como gobernador: “Si has de traer a tu mujer, desbástala, dale estramonio –lo que es el toloache; Estramonio es uno de los nombres científicos: Datura o Estramonio-.
“Por cierto que debemos tener mucho cuidado, sobre todo con los cientificistas, porque cuando se les ocurre a esos –y perdón por la expresión- bueyes, de un plumazo borran cosas- Se les, se les acaba de ocurrir que lo que nos enseñaron toda la vida, ya lo desaparecieron. Plutón se fue por un tubo, porque los científicos dijeron que está chiquito, que es enano. Los enanos como yo tenemos que estar molestos, porque dicen que por ser enanos ya no somos hombres otra vez: qué cientificismo tan cruel. En todos lados hay gente disminuida como yo, y eso no implica que deje de ser persona o que Plutón pueda dejar de ser plantea.
“Los científicos, como dice la Biblia, son necios: “qué afán hay de medir la distancia de la tierra a la estrella más lejana o cercana. ¿Pudiera ser útil en algo? Puede que si, puede que no. Pero eso no nos dice que podamos ser mejor que los otros, aunque sí dice que podemos ser necios. El científico tiene cosas importantes, pero muchas veces lo inconveniente de ellos es que suponen tener la verdad universal. “Tú no puedes saber esto porque yo sí tengo la licencia”, pero es posible que esa licencia la adquiriera por ahí, en la plaza e San Agustín o de San Gerónimo, alguien se la vendió. Por tanto, no basta con tener un titulito y decir, yo soy esto y tu eres lo otro”.
RPP. -En Michoacán están abriendo la carrera de Medicina Tradicional:
-Muy bueno, porque esto debieron considerarlo en México desde hace mucho tiempo, la medicina tradicional, en Estados Unidos y en Europa tiene una tradición. El esquema de lo que algunos dicen: “si no está científicamente comprobado, no sirve. Señores: durante mil años Ptolomeo (Claudio) fue el mejor científico, llegó Copérnico y le dio en la torre, pero luego se sintió rey y llegó Kepler  o Keplero (Juan) y le dijo: ¿sabes qué? Vas pa’tras. Después llega otro cuate medio loco como yo y dice: “Todo es relativo, cabrones, tranquilos”. Y a ese le dieron el premio Nóbel. Albert Einstein. Sólo cuando les dijo: ¿“Saben qué? No se hagan bolas, todo es relativo”.
Depende de en donde estés  para que digas: “Hay prudencia, hay justicia, hay candor, hay hermosura.
RPP.- Williams Zavaleta Aquino es un personaje singular con quien da gusto hablar no sólo por su preparación académica y sus amplios conocimientos, sino también por su amenidad, si bien, difícilmente puede haber amenidad si no hay conocimientos. 
“Me dedico a los quehaceres del hogar y doy clases en la UAA, y mis dos actividades me fascinan: me encanta la relación con mis alumnos, con mis maestros, me encanta mi relación con todos. Me encanta mi relación con Rafael, que ahora chambea de rector; con mi cuate Lalo, que hoy la hace de secretario general (de la ACIUAA), y a veces me tomo un cafecillo con Martincillo, mi contador del alma, que es un cuate que trabaja ahora de presidente municipal. Me fascina porque es sencillón, bueno, y va que vuela para gobernador. Me encanta mi Martincillo.
Zavaleta opina de las relaciones entre los inquilinos de los dos palacios.
“A mi amigo Martincillo le encanta esa cuestión muy semejante a la de Niurka, quiere estar frente a los reflectores, es algo que le hace falta, por tanto, no creo que haya algo de fondo. Yo siento que Martín y cualquiera, no debiera pelearse con alguien más poderosos, al pelearse con alguien más poderoso las posibilidades de perder son muchas. El rey y el poderoso, puede que no tengan razón, pero tienen poder. Por lo tanto, dedícate a lo tuyo –le dice a su “amigo Martincillo”, y le exhorta: “Pensemos en  lo que dicen los proverbios, como el 1-22: ¿Cuándo aprenderéis a amar vuestra simpleza? Eso significa: ámate como eres, vive lo que tienes, disfruta con base a lo que eres.
RPP.- ¿No es bueno ser ambicioso?
“¡Claro que sí! Qué bueno que sea ambicioso, pero con prudencia, con soltura, con habilidad, con humor.
“Yo, si pudiera calificar a un presidente, de algún mundo por ahí… Cuando él empezó, dije: voto por él, pero después de casi seis años, digo: “Diosito santo, ¿dónde está la habilidad que me mostró?
“Lo que es cierto es que sigue teniendo una inteligencia emocional extraordinaria, pero a lo mejor le dio Toloache Martita y lo perjudicó todito”.
RPP.- ¿Cuáles son los síntomas de un entoloachado? –Preguntamos.
“No solamente tiene todos los síntomas: tiene todas las situaciones esquemáticas y endemáticas, como para que yo pueda decir que, cuando lo conocí, parecía inteligente. Hoy, juro que no lo es.
Zavaleta Aquino da clases de Administración de Recursos Humanos y para el  manejo del estado del estrés, pero “la que más me gusta, porque he tenido más éxito, se llama “para tratar con gente difícil”, y doy clases de  aromaterapia, herbolaria, y masajismo, en la UAA (Centro de Ciencias Económicas y Administrativas), en los cursos de extensión, que pronto empezarán, y tendré esos dos cursos: para el manejo del estrés  y para tratar con gente difícil”.
Zavaleta Aquino estudió en la UNAM (estuve becado, porque si no hubiera sido becado, yo les aseguro que seguiría siendo estudiante, de los famosos fósiles, porque estudiando en la UNAM aprende uno mucho y no le cobran nada, es una maravilla, por lo tanto si te permiten estudiar, pues, estudia. Pero tuve la fortuna de esta becado por el colegio de México y eso me permitió entre otras cosas, tener un promedio alto y no quedarme reprobado, no repetir. Por lo tanto, la UNAM me dio todo, pertenezco a la fundación UNAM, me gusta dar y a veces cuando doy de más, me llega mucho”.
RPP.- Le digo al maestro Zavaleta que entre periodistas y políticas se comenta que Carolina Rincón, la jefa de prensa de gobierno, le dio Toloache a Luis Armando Reynoso, y responde, con seguridad: “No lo creo, al señor Luis Armando lo vi en el taller de locomotoras y está bien, fascina, tiene su encanto. Yo pienso que a él sí le debieron haber dicho eso del “gober precioso”. No creo que esté  entoloachado, es mas, sabe su cuento, yo siento que Luis armando leyó e interpretó a su modo El Arte de la Guerra y que también interpretó a su modo a Maquiavelo en El Príncipe, le dio el sesgo que deben darle algunos, pero Luis armando, creo que tiene para más, y su estilo de ser va por una cuestión de ser práctico, pragmático, de ser algo que, vale la pena seguirlo de cerca”.
RPP . –Le preguntamos al entrevistado por Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador.
“Dios nos guarde confesados de los dos. Mi compadre Sancho dijo, cuando le dijeron tú eres el gobernador de la Ínsula, textualmente dijo: Dios nos coja confesados, y como nuestro lenguaje florido lo interpreta de mil modos, dicen algunos: “que te coja a ti, a mi ¿por qué? Pero en España y muchos otros lugares la palabra correcta es ésa, pero aquí, da miedo utilizarla, no vaya siendo que nos cojan la palabra.
“El punto es este: López Obrador está patético; Felipe tiene miedo. Tiene miedo porque, como que dijo: -“voy a ver si me dan ese puesto, la bronca que tengo es que corro el riesgo de que me digan que si. Después, que hago”. O, como les digo a mis alumnos: Si ando tras una mujer, realmente estoy esperando que me diga que no, pero ¿qué hago si me dice que si?
“Andrés Manuel está en una situación patética, yo siento que en su papel de cómico, cuando dijo que ahora en septiembre se va a declarar presidente, sus neuronas ya no funcionaban. ¡A lo mejor le dieron toloache! Está en una cuestión difícil, enfermo de poder. Qué bueno para México, porque él entró en un esquema de competencia, y quien entra en un esquema de competencia, tiene que esperar los resultados y saber cómo se las gastan, para bien o para mal, pero debe saber, que cualquiera que pelee por algo no puede salir con que los demás son unos nefastos porque perdió.
“Mi actual presidente se está quejando, en cada discurso que dice habla de la democracia: mi compadre Platón nos daba la mejor definición de democracia: “Democracia es chusma”, pero muchos la interpretan mal. En mi hogar yo no podría tener democracia, porque si hago los quehaceres del hogar y les pregunto a mis hijas y mi esposa qué quieren de comer, cada cual me dirá cosa diferente y no tendré tiempo ni dinero para darles gusto. Desde que aprendí eso, ya no les pregunto, y qué bien me va”.
RPP.- El elegido debe tomar decisiones…
“Siempre, con sus implicaciones, con sus riesgos. No se vale lo que dijo Andrés Manuel: -“Voy a tomar el consenso”. ¡Momento! Tú eres el secretario, el presidente, el jefe de gobierno: tus decisiones yo las comulgo. O sea que las implicaciones son tuyas. Tú dijiste que puedes, demuéstrame que puedes.
“Mi compadre, Felipe, tiene un lunar muy grande que le va a ir creciendo, y se van a ir dando cuenta, que Diego, su cuñado, es mucho más de lo que dicen por ahí. Felipe tiene que abrir mucho los ojos y más con su familia, como dijera también Hobbof: “Entre la familia y el sol, entre más lejos, mejor”. 
Zavaleta se tituló Licenciado en Administración con una especialidad en Recursos Humanos, “y tuve la fortuna de que como mi beca, mis billetes, me los daba el Colegio de México, los malditos me obligaban a que en un mes yo leyera obras como La Comedia, llamada La Divina Comedia, el Decamerón, el Príncipe, Los Miserables, y tenía que darles una interpretación, no que a mi me convenciera, sino que a ellos les gustara, por lo tanto, eso me hizo tener una mente oblicua”.
RPP.- ¿Debieran obligarnos a todos a leer?
“Siento que no debe obligarse a nadie, si no ha predisposición. Los valores no se aprenden en la escuela, se aprenden en la casa, el ejemplo arrastra, los padres tienen mucho qué hacer, los padres pueden no saber leer y escribir pero sí saben lo que implica traer un niño al mundo, pero a veces no nos inculcan los valores. A veces los padres nos reclaman cuando preguntan: ¿”Quién te enseñó a mentir”? –Tú, papá; acuérdate cuando me dijiste que dijera que no estabas, que ya te habías ido”.
RPP.- ¿Por qué destaca que entre sus labores, están las domésticas? –Preguntamos.
“Me encantan las labores del hogar, me encanta diseñar comidas, cuestiones nutritivas, conozco esquemas dietéticos…
RPP.- Su esposa, feliz.
“Júrelo que sí y más cuando sabe que conozco cosas afrodisíacas. Es más, yo en mi esquema estoy obligado a conocer cosas que me desbasten, porque es tanto mi poder, que nomás oigo a los viejitos cuando dicen: -“llévatela tranquilo, no puedes con el “entriego” y andas de cabrón”. Aunque, ciertamente, eso no se vale. Me acuerdo de un sujeto que le decían el honesto: cuando una vez le preguntaron que haría con dos mujeres, él contestó: “el ridículo”.

 
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